A medida que envejecemos, acumulamos experiencia que puede hacernos incluso más valiosos en el trabajo. Pero muchos empleadores no lo ven de ese modo. No es inusual que los trabajadores de más edad se enfrenten a discriminación por edad que les complica la posibilidad de contratación, promoción y trato justo en sus empleos.
La Ley contra la Discriminación por Edad en el Empleo (ADEA, por sus siglas en inglés), promulgada en 1967, protege a los individuos de 40 años o más de la discriminación en el empleo sobre la base de la edad. Las medidas de protección de la ADEA se aplican tanto a empleados como a quienes buscan trabajo. La ADEA establece la ilegalidad de la discriminación en el empleo basada en la edad, lo cual abarca contrataciones, despidos, promociones, cesantías, compensaciones, beneficios, asignaciones laborales, capacitación, etc. También establece que es ilícito tomar represalias contra un individuo que se opone a prácticas de discriminación por edad o presenta cargos de discriminación por edad, testificando o participando en un caso de ADEA.
La ADEA se aplica a empleadores con 20 empleados o más, incluyendo el gobierno estatal, local y federal, los empleadores privados y las agencias de empleo.
Las medidas de protección de la ADEA abarcan los programas de aprendizaje, avisos y anuncios laborales, indagaciones previas al empleo y beneficios.
Se considera en general ilícito que los programas de aprendizaje discriminen sobre la base de la edad del individuo, salvo ciertas excepciones específicas consideradas en la ADEA y exenciones particulares de la EEOC.
De acuerdo con la ADEA, en general es ilícito incluir preferencias, limitaciones o especificaciones relacionadas con la edad en los anuncios o avisos laborales, lo cual se ve limitado por ciertas circunstancias.
La ADEA no prohíbe particularmente que un empleador pregunte la edad o la fecha de nacimiento a un aplicante, pero las solicitudes de información acerca del tema deberán ser cuidadosamente examinadas para asegurarse de que las encuestas se realizan con un propósito legal.
La Ley de Protección de Beneficios para los Trabajadores de Edad (OWBPA, por sus siglas en inglés) [en inglés] de 1990 enmienda a la ADEA a fin de prohibir específicamente que los empleadores nieguen beneficios a los empleados de mayor edad.
Si usted cree que ha sido discriminado, tome nota detallada de los acontecimientos, incluidos fecha, hora, lugar, comentarios y testigos. Informe al gerente de personal de su queja. En el caso de los trabajadores sindicalizados, su delegado sindical puede ayudarle a escribir una queja y presentarla a la gerencia.
Usted puede presentar una queja ante la Comisión para la Igualdad de Oportunidades de los Estados Unidos , una agencia federal que trabaja para protegerlo de la discriminación por edad, sexo, raza, color, origen nacional, religión o discapacidad, llamando al 800-669-4000 para obtener más información (800-669-6820 para las personas con discapacidad auditiva). Los empleados federales [en inglés] tienen 45 días para contactar a un consejero de EEO. Todos los cargos deben incluir:
Para más información, visite la página de preguntas y respuestas sobre discriminación de la EEOC [en inglés].
Numerosos estados y ciudades tienen también agencias de prácticas de empleo justo. En muchos estados hay una organización estatal o local que investiga casos de discriminación y trata de resolverlos primero a nivel local.
Para obtener más información acerca de la discriminación por edad, cómo combatirla y qué hacer si usted piensa que es una víctima, tenga en cuenta estos sitios: