Estados Unidos necesita la Ley DREAM, un proyecto de sentido común para estudiantes indocumentados que llegaron a los Estados Unidos en su infancia. Para calificar a este programa, los estudiantes deben asistir a la universidad o servir en las fuerzas armadas. Así, estos jóvenes pueden contribuir a nuestra nación a través de su educación y servicio. De acuerdo con la Oficina de Presupuesto del Congreso, si fuese aprobado este proyecto de ley, se fortalecería la economía y se reduciría drásticamente el déficit en unos $1,400 millones.
Lorella, una joven amparada bajo la Ley DREAM, llegó a los Estados Unidos a los 10 años. Se graduó Summa Cum Laude de la Universidad Quinnipac y espera convertirse en abogada para luchar por la justicia social. Lea la historia de Lorella y de otros jóvenes como ella aquí.