El 16 de septiembre de 2009, Richard L. Trumka fue elegido Presidente de la AFL-CIO por aclamación en la 26a Convención de la Federación que fue realizada en Pittsburgh, Pensilvania. Su elección, luego de 15 años de servicio como Secretario-Tesorero de la AFL-CIO, coronó el ascenso de Trumka al ejercicio del liderazgo de la federación laboral más grande de la nación – cargo que fue el resultado de una trayectoria lucha y trabajo que comienza en sus humildes orígenes en las pequeñas comunidades mineras de carbón del sudoeste de Pensilvania.
Nacido el 24 de julio de 1949, Trumka creció en las minas de carbón de Pensilvania durante la década de 1960. Siguió a su abuelo y a su padre en las minas y en el activismo sindical. Trabajó en las minas por más de siete años, mientras se abría paso en la Universidad Penn State, donde se graduó en 1971 con el diploma de Bachelor of Science; finalmente, en 1974 obtuvo un título en leyes de la Universidad Villanova. Durante cuatro años formó parte del equipo legal de Trabajadores Mineros Unidos, antes de volver a trabajar en las minas en 1979, realizando tareas legales pro bono para familias locales del área de Nemacolin durante las horas en que estaba fuera de la mina. Ascendió rápidamente a través de los distintos rangos, presidiendo primero el comité de seguridad de su sindicato local y más tarde en el Directorio Ejecutivo Internacional del sindicato, hasta ser elegido como el presidente más joven del UMWA en 1982, con una plataforma de reforma.
Los logros de Trumka en cuanto a innovación, aserciones y el fortalecimiento de la solidaridad le han hecho ganador de un extendido apoyo entre los líderes que representan a todos, desde trabajadores de oficios manuales hasta empleados de oficina y profesionales.
Electa en 2009, Elizabeth Shuler es la primera mujer elegida como Secretaria-Tesorera de AFL-CIO y es la dirigente más joven que ha formado parte del Consejo Ejecutivo de la Federación. Proveniente de Portland, Oregón, Shuler ha estado durante muchos años a la vanguardia de iniciativas laborales progresistas, como los programas de trabajo “verde” y la lucha por los derechos de los trabajadores. La Secretaria-Tesorera Shuler inició su lucha por los derechos laborales como organizadora en su sindicato local.
Antes de convertirse en Secretaria-Tesorera de la AFL-CIO, Shuler formó parte del equipo de Liderazgo Ejecutivo de los Trabajadores en Electricidad (IBEW, por sus siglas en inglés), donde estuvo a cargo de 11 departamentos principales y fue asesora de la Presidencia Internacional. Como directora de finanzas de la Federación, Shuler supervisa seis departamentos administrativos y lidera la iniciativa de vinculación con los trabajadores jóvenes, así como también la campaña de reposicionamiento. Asimismo, representa a la AFL-CIO en varios directorios y comités, incluido el Comité de Mujeres de la Confederación Sindical Internacional.
El liderazgo sobresaliente de Arlene Holt Baker desde que fuera designada para remplazar a la Vicepresidenta Ejecutiva retirada Linda Chavez Thompson se vio recompensado el 16 de septiembre de 2009 cuando los delegados la eligieron por aclamación durante la 26a Convención de la Federación para cumplir con un mandato completo en esta función.
Holt Baker obtuvo su primer empleo en la escuela secundaria a través de la iniciativa contra la pobreza del Presidente Lyndon Johnson. Trabajando en horas extraescolares con un salario mínimo de $1.40 la hora, Holt Baker ganaba más de los $6 por día que ganaba su madre como trabajadora doméstica a tiempo completo.
Comenzó su labor en el movimiento laboral en junio de 1972, con AFSCME, en Los Ángeles; ascendió a través de los distintos rangos de AFSCME y, como organizadora y representante del sindicato internacional, tuvo éxito en su apoyo para organizar a los trabajadores del sector público de California. Gracias a su ayuda los trabajadores pudieron obtener convenios que les proveyeran con mejores salarios y lograr una paga equitativa para las mujeres.
En 1995, Holt Baker llegó a la AFL-CIO como asistente ejecutiva de la Vicepresidenta Ejecutiva Linda Chavez-Thompson. En su lista de éxitos se incluía la campaña para derrotar la Propuesta 226 contra los trabajadores de California, diseñada para debilitar las voces de los miembros de los sindicatos en el proceso político. Desempeñó también un papel decisivo en la organización del apoyo masivo para más de 20,000 trabajadores migrantes que cosechaban y procesaban fresas en California, en su lucha por unirse a un sindicato a través del gremio de Trabajadores Agrícolas.
A partir de 2004, Holt Baker fue presidenta de la campaña no partidista de educación y movilización de votantes “Voices for Working Families”, que registró y movilizó a miles de mujeres y personas de color para votar en comunidades insuficientemente registradas. Volvió a la Federación en 2006 para liderar la iniciativa de la AFL-CIO para la Recuperación de la Costa del Golfo . El 21 de septiembre de 2007 fue unánimemente designada para ocupar el cargo de la Vicepresidenta Ejecutiva Linda Chavez-Thompson, quien se retiraba, y se convirtió así en la primera mujer afroamericana elegida para una de las tres posiciones más altas de la Federación. Como Vicepresidenta Ejecutiva, Holt Baker continúa utilizando su voz y su plataforma para la defensa de los derechos de los trabajadores a organizarse, la justicia social y económica, los derechos de los inmigrantes, el comercio justo, los derechos LGBT, el derecho al voto y el derecho de todos los miembros de los sindicatos de participar plenamente en sindicatos democráticos que reflejen la rica diversidad de los lugares de trabajo.