Luis Santoyo, quien asistió a la Convención de la AFL-CIO, escribe sobre los sucesos más relevantes para las familias trabajadoras latinas.
El mes pasado concluyó en el centro de Los Ángeles la convención nacional cuatrienal “ más hispana ” en la historia de la AFL-CIO, comprometiéndose ésta, y sus sindicatos afiliados, a apoyar diversas causas de particular importancia para los trabajadores latinos de este país. La convención también contó con la participación del Presidente Barack Obama, el nuevo Secretario del Trabajo Thomas Pérez y el ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
Al cabo de cuatro días de apasionados discursos por parte de decenas de delegados provenientes de sindicatos y centrales sindicales regionales de alrededor del país, fueron aprobadas por unanimidad diversas resoluciones a favor de causas como la asistencia a trabajadores inmigrantes para naturalizarse y votar; la inclusión en el movimiento laboral de más trabajadores provenientes de minorías étnicas; un fin a la privatización de centros penitenciarios, la cual afecta de manera desproporcionada a jóvenes latinos y negros; la liberación del preso político puertorriqueño Oscar López Rivera; la justicia para el sindicalista mexicano Santiago Rafael Cruz, asesinado en abril de 2007 en el estado mexicano de Nuevo León; y la fomentación de elecciones nacionales libres de amenazas, coacción e intimidación en Honduras.

